jueves, 26 de julio de 2012

Las mujeres perdidas escribimos




Las que hemos perdido mucho
-no solo el bolso, el carmín caducado,
el carnet falso, el libro de cuentos felices que me regalaste 
o las ganas de escalar las altas cumbres de tus pezones-
por amar más sin ton ni son
que con paraból·lica sincronizada
con las chiribitas del corazón deseado
no sabemos llorar, escribimos;


y es curioso abrir el paraguas
de la imaginación gelatinosa
que recoge esos flujos uterinos
que nunca bebimos
y que ahora salarán otras lenguas
y regarán otros sueños, siempre ajenos
porque hacen falta muchas pompas 
de jabón para deshacerse
del pringue acumulado y unos cuantos poemas
recios  yunques de hierro erráticos
que constaten la recuperación
milagrosa del sentido de la vida
o de la ruina, según se mire
el espíritu o el número de cuenta


Así que de camino a la misa
de la maremía que aún cree en la magia 
de unas medias raídas por la experiencia
veladora Real
de mi fé mi castillo y las almenas doradas
de lo que todavía está por descubrir
dentro de mí,
prometo tocar antes que poemizar
orgasmar antes que versificar
lubrificar antes que mojar en tinta
y después...
después que pase después
no quiero seguir llorando versos huérfanos
en este vagón de metro raro
donde los obreros ya no tienen conciencia
de clase y se dirigen lacónicos zombies 
hacia oficinas de ocupación fantasma
y hasta a los niños se les va borrando
la sonrisa porque han dejado de jugar
con los amigüitos inventados,
igual que yo contigo


BSO, Se acabó de María Jiménez cantada por Bjök en una imaginaria versión en la que la polifacética artista islandesa propusiera sonidos de jéisers volcánicos con gorgojeos guturales de la ultratumba.

2 comentarios:

Txus Garcia dijo...

Bru-tal, chérie!

Paula Mocinho dijo...

Gracias, compañera!!
I see you tonait!!!
Kisses!!!